jueves, 24 de septiembre de 2015

 La primera vez que supe lo que sentía, fue una noche al estar acostada y mirando el techo, se me escapó una lágrima al pensar lo que sufriría si te fueras, en ese preciso instante, entré en un conflicto conmigo misma, porque ¿cómo podría estar llorando por algo que no sucedió? Incluso me sumí en una pregunta mucho peor, ¿cómo podría estar llorando por vos?
 Aquella noche que discutimos volví a llorar, aunque no lo supieras, ¿cómo podría estar llorando por vos?
 Creí estar loca, ¿por qué esperaba tus mensajes, y por qué los sigo esperando? ¿por qué sigo pretendiendo que nos entendamos mucho más allá de nuestra piel?
 ¿Por qué me cuesta admitir todo ésto? Si antes de pensarlo ya lo sabía, si antes de despertarme ya lo soñaba, me bastaron solamente cinco segundos para ver que entre tantos ángeles, fui a cruzarme al demonio más hermoso y otros cinco segundos más para saber que solamente me estoy destruyendo saltando al vacío como lo hice con esa mirada, Y SABÍA QUE ESTO IBA A PASAR, porque uno puede desear a una persona, pero cuando las ganas no se contienen más, brotan por la mirada,¿por qué tratás de cambiarme? Como si todo lo que fuera y lo que soy estuviera mal, como si toda mi ingenuidad tuviera que ser mala, cuando tu perversidad es mucho peor de lo que imaginás, no sé por qué sigo insistiendo, pensando que siendo buena podría cambiar tu maldad, que con mi fidelidad podría contrarrestar tus engaños, como si con mi verdad pudiera ganarle a tus mentiras, como si con mis pocos años vencería sobre todos tus pesados y muchos años, sabía que esto iba a pasar, después de todo este tiempo, hoy, estoy enamorada, como si eso fuera a cambiar el mundo, tal vez no lo haga, pero si cambia mi mundo.

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