jueves, 24 de septiembre de 2015

Inexplicable esperanza.

 Me aferro a la esperanza, porque es lo único inmiscible con el resto de los sentimientos, el resto de las emociones hay que saber soltarlas, menos la que produce la esperanza, cada quiebre, cada brecha me da más fuerza, más fe, más impulso, porque cuando se llega al fondo, no queda más que resurgir con toda la energía, revitalizada, renovada, no es cuestión de enmendar las heridas, porque con un dedo no podés tapar el sol, si no sanar las heridas y volver a empezar.
 Cada caida me hace volver a descubrirme, a redescubrir mi ser escondido, eso que está ahí hace años y sale en los peores momentos, cuando me lastiman y me pierdo, resurge aquella pequeña niña que un día y a cuestión de fuerza pensó en superarse, y lo hizo, si aquella niña pudo antes, podrá ahora y siempre podrá, nadie podrá matar eso que vive en mi, esa esperanza que guardo en mi alma por si algún día quiero tropezar, por si quiero caer. Eso es esperanza, eso es magia, eso es inexplicable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario