miércoles, 5 de agosto de 2015

Divisiones.

 Aquella madrugada que juré nunca más volver a buscarte, crucé los dedos y entre medio de tanto frenesí, de tantas salidas, trabajo y estudio, han pasado casi seis meses, a vos ya te conocía desde mucho antes, conozco todos tus espirales y remolinos, tu manera de besar, de amar, de hablar, de caminar, de querer, a vos te amo, me divido y pienso en que ninguno nunca fue mío, siempre fueron clandestinos, hoy rompí mi voto de silencio y te escribí sin dudarlo, divido mi mente y mi alma para poder elegir, y si me dieran a elegir...
 Ya me dejaste abandonada una vez en el desierto, ¿o fui yo la que te dejé teniendo el coraje que vos no tenías?

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