domingo, 30 de agosto de 2015

¿Sabés qué es lo que pasa?

 Lo que pasa, querido, es que vos sos muy egoísta para ver que más allá de tu naríz esperan mi sonrisa y mis besos, solo para vos, es que nunca lo vas a poder ver, porque a partir de hoy, el café de tus ojos no me van a robar el sueño, si no que no supiste valorarme, ni te pedí que me quieras, solo que me respetes, y no fuiste capáz de hacerlo, porque sos una persona tan asquerosa, ¿y cómo no pude verlo? Si desde siempre intuí que algo en vos estaba mal, estás mal y ahora lo estoy yo.
 ¿Sabés que es lo que pasa? Que no sé como mi orgullo y mis pocos prejuicios me hicieron fijarme en tus ojos, en tu sonrisa y en todo aquello que espera más allá, el respeto, solamente me lo puedo faltar yo, y hace mucho tiempo que dejé de hacerlo, y vos, no, vos no vas a ser el primero en quebrar eso, no vas a cambiar, no, y yo tampoco, yo menos, soy un ser inquebrantable con todas mis leyes y órdenes, sabías que si no te gustaba, ahí estaba la puerta, y sabía que si no me gustaba, ahí estaba la puerta, y la crucé, espero no verte nunca más en mi vida.
 Chau.

jueves, 20 de agosto de 2015

¿Cómo puede ser?

 Después de hacer el amor incontables veces, después de reírnos, enojarnos, perdonarnos, querernos, amarnos, pensarnos, extrañarnos, enredarnos, desenredarnos incontables veces, después de mirarnos, descifrarnos, después de odiarnos, engañarnos, mentirnos para después olvidarnos y volver uno a los brazos del otro, como dos tontos, incontables veces, porque después de tantos besos uno no puede llevar la cuenta de cuantas veces callé un "te amo" por traición a mi misma razón, después de quebrarme y juntar mis pedazos, para volver a quebrar lo poco que quedaba de mi, después de recorrernos, explorarnos, para volver a descubrirnos, queriendo volver a encontrarnos nuevamente desnudándonos el alma con la mirada, incontables veces. 
 ¿¡Cómo puede ser!?
 Que dudes cuando te pregunto si me amás, si dejarías todo por nosotros, (porque por mí no es necesario dejar nada) y vuelvas de nuevo con las dudas y la clandestinidad renovada.
 ¿Cómo puede ser?
 Que no tengas valor, que no tengas coraje, que no tengas las alocadas ganas de volver a sentir que la vida es una sola a mi lado.
 ¿Cómo puede ser?
 Que siga preguntando lo mismo, soy muy joven y vos muy grande y chico, nunca fuiste, ni sos, ni serás, ni seremos, ¿cómo podríamos ser?

lunes, 10 de agosto de 2015

Desde que te conocí.

 Desde que te conocí, esa mirada, se llevó mi sueño y el café de tus ojos me llenó de insomnios llenos de recuerdos, que como bandera llevan tu nombre y apellido, desde que te conocí, era un barco con las velas abiertas y el viento me llevaba en cualquier dirección, ¡Y qué suerte que me llevó hasta vos! Desde que te conocí, mi sonrisa brilla, mis ojos brillan y se ilumina mi sonrisa al verte, vení, llename de luz los días. Desde que te conocí y me preguntaste, "¿le tenés miedo a la oscuridad?" no, ya no, si a poca claridad puedo distinguir tu sonrisa esperándome, porque eso es lo que más me enloquece, que tus besos terminen en una sonrisa. Desde que te conocí, ay, si supieras todo lo que sucedió desde que te conocí...

sábado, 8 de agosto de 2015

Vale la pena estar viva.

 Hoy mientras meditaba en silencio todo lo que me sucede, porque, ¿quién mejor que yo para entenderme? Entendí que soy feliz, con lo que hago diariamente, de lo que trabajo, con lo que estudio, con lo que siento, y aunque tal vez se me vea hecha un desastre desde afuera, entendí que a la única persona a la que le rendía cuentas era a mí y hace rato dejé todo de lado para hacerme feliz y realmente, nunca me sentí tan viva, tan plena, tan llena de buenos sentimientos cruzados y soy feliz, te invito a ser feliz conmigo, de mi mano, y si no querés, seguí tu camino, no podría amargarme por alguien que no entiende mis tiempos, menos mi vitalidad, mis ganas de vivir y de seguir adelante, te extiendo mi mano para que seamos dos contra el mundo a nuestro tiempo, que tal vez no sea el mismo siempre, pero siempre será, no puedo esperarte toda una vida. La vida tampoco va a sentarse a esperarte, es ahora o nunca, entonces y después de todo, o antes de todo, ¿querés ser feliz conmigo?
 La puta, que vale la pena estar viva...

miércoles, 5 de agosto de 2015

Divisiones.

 Aquella madrugada que juré nunca más volver a buscarte, crucé los dedos y entre medio de tanto frenesí, de tantas salidas, trabajo y estudio, han pasado casi seis meses, a vos ya te conocía desde mucho antes, conozco todos tus espirales y remolinos, tu manera de besar, de amar, de hablar, de caminar, de querer, a vos te amo, me divido y pienso en que ninguno nunca fue mío, siempre fueron clandestinos, hoy rompí mi voto de silencio y te escribí sin dudarlo, divido mi mente y mi alma para poder elegir, y si me dieran a elegir...
 Ya me dejaste abandonada una vez en el desierto, ¿o fui yo la que te dejé teniendo el coraje que vos no tenías?

lunes, 3 de agosto de 2015

La noche de hoy.

 Tal vez era verdad, que me ibas a llenar de besos, me diste cinco, (o seis) besos en frente del mundo y debe ser tu coraje, o mi pudor de que nos mostremos al mundo. Pero después de hoy, no puedo seguir no, no puedo, no nos pertenecemos, bueno, no me pertenecés a mi, te abracé como si no hubiera nadie más a nuestro alrededor, creo que debo eso al alcohol, si sobria no te puedo ni hablar, pero no congeniamos, no, y no sé como explicarme eso, si la primera vez que te vi...
 En la noche de hoy...

sábado, 1 de agosto de 2015

Quiero estar soltera...

 Es cierto que esta libertad me fascina, pero quiero estar soltera contigo, quiero saber que puedo volver a tus brazos y podés volver a los míos cuando quieras, saber que nos tenemos y que finalmente cuando despertemos uno alejado del otro, tal vez extrañes mi mirada especial, extrañe tus charlas, tu risa, tu voz, porque no hay nadie como vos, nunca lo habrá, pero correr sin ataduras y sentir el viento en mi plena soledad, es un derecho que debí darme, solo porque cuando me decían que no podía estar sola, no sabían lo que decían, porque no es necesario estar con vos para sentirme acompañada, a cualquier distancia, (¡y mirá qué lejos estamos!) si nos necesitamos y nos sentimos, volveremos a vernos para reírnos de nuestras charlas y que me regales un pedazo de cielo en las manos, que nos miremos y sepamos que ardimos en otras camas, pero solamente nos consumimos enteramente cuando estamos juntos.
 Y aunque no lo sepas, quiero estar soltera... Pero contigo.