jueves, 16 de abril de 2015

ME ARRUINASTE.

 Arruinaste mi confianza, arruinaste mi fe, lo único que recuerdo es querer llorar en medio de esa avenida, maldiciendo cada centímetro de tu existencia, tanto tiempo como espacio ocuparas, quise que dejaras de existir para siempre, poder borrarte de todos los lugares a los que fuiste y en el que estás en este preciso instante. Quise creer que todo ese tiempo que te creí no fue en vano, aunque lo fue porque terminaste por destruirme lo poco que me quedaba en pie, ahora camino vacía, sabiendo que traicionaste absolutamente todo en lo que creí, y mi credo no fue lo suficiente, nunca lo fue, ahora no lo es ni para mí, me enseñaste a desconfiar de todos y que por cada tropezón, hay una caída esperando, me caí, me lastimé las rodillas y ahora sangro sin poder repararme, nunca me sentí de esta manera, nunca quise hacerlo, me partiste en millones de pedazos y es imposible volver a recomponerme, nunca más podré volver a ser esa, esa que me gustaba, esa que quería, esa por la que luché, porque lastimé a quienes quise y quiero, aún sin estar me seguís lastimando.
 Nunca le deseé tanto mal como el que me hiciste a nadie, pero ojalá algún día abras los ojos y sientas justamente este mal, te lo merecés, cada segundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario