jueves, 19 de marzo de 2015

Sin título porque no sé como se llama a ésto.

 Llego al final de los días cansada, cansada de extrañarte, cansada de la rutina, cansada de tantas pastillas para poder vivir, (o morir de facto) me agarro la cabeza y pienso si es esto lo que quería para mi vida, está todo tan organizado que no me da tiempo, no me da un respiro para dudar.
 ¿Será esto de lo que tanto me hablabas? ¿Te sentiste así? ¿Te sentís así? Y ahora que así me siento, me quiero sentir así a tu lado, pero extrañamente siento que sentimos lo mismo y tal vez no sea como lo deseé, pero nunca nada sale como lo planeamos y me queda revoloteando la idea de que estás orgulloso de mí como yo lo estuve/estoy de vos, aunque nada sea hoy como lo esperaba y nunca va a ser lo que esperemos, nos seguimos esperando, en nuestras rutinas, en las vitaminas de la mañana, en el queso untable de las galletitas, a la hora que nos levantamos y finalmente nos dejamos cuando nos vamos a dormir, pero seguimos ahí, si de algo estoy segura es que no nos extrañamos, ninguno de los dos tiene tiempo para hacerlo...

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