domingo, 15 de marzo de 2015

Domingos vacíos.

 Los domingos suelo sentirme vacía, puede ser porque los lunes vuelvo a la rutina y sin pensar que me quedan otros seis días para olvidarme de este vacío que me invade mientras el sol entra por mi puerta.
 No es que elija los domingos, creo que los domingos nos eligen a todos para atacarnos, para ponernos nostálgicos, para mostrarnos que algo nos falta, o peor, que alguien nos falta.
 Sólo hubiera deseado cantarte más en esos domingos, antes de que se transformen en vacío al ver como te alejabas.

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