sábado, 13 de septiembre de 2014

 Cuando me decías que me querías, todo se nublaba, todo se hacía transparente y empezaba a desconcordar la vida con la vida, todo se volvía tan oscuro pero con tantos matices claros.
 Cuando me decías que me querías, a veces cerraba los ojos para sentir por mí, a veces los dejaba abiertos para admirarte, para saber que podías hacer tanta magia con sólo unas palabras, con una mirada, para sentir por tí.
 Cuando decías que me querías, había tanta inestabilidad dentro de la estabilidad de tus palabras, que no hubiera sospechado nunca que ya sabía que no me querías. Supongo que cuando me decías que me querías, no me querías y eso no fue nunca un problema, si no que hasta el día de hoy, el problema fue creer esa mentira para poder vivirla.

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