sábado, 30 de agosto de 2014

Carta abierta a tu soledad.

 A tu soledad.
 Vos, que jugaste a quererme y nunca me quisiste y yo que juego a olvidarte, quería escribirle a esa inmensa soledad que te acompaña desde el momento en que te levantás hasta que te vas a dormir, a esa soledad que te aterra le escribo, porque sé que retóricamente todo vuelve, todos seguimos caminando hacia adelante y siento la imperiosa necesidad de decirte que vos te quedaste en el tiempo, no hay nadie más que te recuerde o que sienta lo que siento por vos, y eso en algún momento desaparecerá y entonces no habrá nadie más que te recuerde locamente y tu recuerdo morirá, y con ellos morirán todos los sentimientos.
 Hoy a tu soledad quería decirle que fuiste vos el que me cambió por ella, espero que ella te abrace como yo lo hice en algún momento, espero que ella te espere como yo lo hice en algún momento, espero que con ella te conformes como lo hiciste conmigo en algún momento, que te bese por cada vez que me mentías cuando decías que me querías, que te mire de reojo tantas veces como me prometiste que no me dejarías, que te queme en las noches, así como me quema tu recuerdo, que camine con vos y que cuando te des cuenta y quieras regresar a disculparte, sea muy tarde, porque ya se hizo muy tarde.
Ph: Mario Benedetti - Soledades.

jueves, 28 de agosto de 2014

Restos de mi olvido.

 Es indudable que en este punto, vos no recordás y yo no olvido, llevo menos de un día sin verte aparecer entre mis recuerdos y eso me hace preguntar cuánto es el tiempo necesario para poder dejarte y olvidar, pero siempre vuelvo a vos, con una palabra, con algún aroma, con algún dolor.
 Ayer fue el primer día que no lloré, después de tanto tiempo herida mía, no te lloré, pero te recordé de una manera fehaciente, ayer fue un día frío y nublado, como lo es desde hace un pasado, ayer necesité más de un día para que pasara el día, para que al fin el día pasara.
 Tal vez no entiendas ésto, tal vez nadie entienda ésto, tal vez ni yo lo entiendo, pero estos son los restos de mi olvido, de este olvido que de vez en cuando, no se conforma con ser simplemente olvido.

lunes, 25 de agosto de 2014

Inoportuno.

 Faltan dos para las once y pareciera que falta toda una vida.
 Tal vez te parezca inoportuno que le escriba a tu recuerdo, a mi me parece inoportuno que llegue sin anunciarse, tal vez sea inoportuno que estando cerca siempre podemos estar más y más lejos, e inoportuno es el hecho de que mi mente se atreva a pensar en el momento de volver a vernos.
 Silencio, escucharé al silencio hablar, voy a dejar esta vida pasar para que al fin sean las once y volver a empezar.

sábado, 9 de agosto de 2014

Borrador pasado.

Te fuiste, me diste un sólo saludo,
te fuiste y no me llevaste con vos.

Te miraba mientras te ibas al caminar,
te miraba pensando en todo lo que podía pasar.

Me encantaría sólo poder verte llegar,
que no te alejaras nunca más.

Los errores suceden, las malas decisiones suceden, todo sucede y va a seguir sucediendo y voy a seguir volviendo a ese día en el que no me llevaste con vos,
querido amor.

viernes, 8 de agosto de 2014

Dejé de querer encontrarte.

 En este punto, creo que todo se sostiene con un hilo, la mala suerte me persigue, las malas rachas caminan conmigo y no hay luz que pueda iluminarme.
 Vuelvo a ese lugar en donde veía los colectivos pasar, la gente pasar, el tiempo pasar, la vida pasar y nada se asimila al hecho de que si ganamos algo, efectivamente perdemos algo.
 Dejé de buscarte, dejé de querer encontrarte, te digo ésto para que no aparezcas más, para que dejes de ser las personas que miro caminar a través de las ventanas de los colectivos, las personas que veo pasar en la otra vereda, para que dejes de buscarme en mis sueños.
 Dejé de querer encontrarte, espero que también dejes de querer encontrarme y empecemos a caminar sin miedo de encontranos.